ARTICULO: La República Dominicana como Economía Abierta – Entre el Crecimiento y la Vulnerabilidad

Amigo Lector:

ARTICULO: La República Dominicana como Economía Abierta – Entre el Crecimiento y la Vulnerabilidad
Dr. Virgilio Malagón Álvarez, PhD.

Durante los últimos 8 meses, me he dedicado a escribir artículos de carácter didáctico. Esto es, debido a que a mi han llegado mas de mil solicitudes, de lectores asiduos, pidiéndome que les explique la terminología económica que se usa en la Republica Dominicana. Además, acontecimientos de salud recientes me han conducido hacia el “magisterio digital”, para que quede como un legado de mi impronta profesional.

El tema de este articulo arrojara luz conceptual sobre qué tipo de economía tenemos los dominicanos, veamos:

1. Origen y definición de una economía abierta.

Se llama “economía abierta” a un país cuya vida económica está estrechamente ligada al exterior. Exporta bienes y servicios, importa lo que no produce o lo que le resulta más barato comprar fuera, recibe inversiones y préstamos de otros países, y sus residentes envían y reciben dinero desde el extranjero. En una economía abierta, el nivel de actividad interna depende en buena medida de lo que ocurra en el mundo: en los mercados financieros, en los precios internacionales y en las decisiones de los grandes actores económicos.

En otras palabras, una economía abierta es aquella que mantiene relaciones intensas de comercio, inversión y financiamiento con el resto del mundo. No produce solo para sí misma, ni se financia solo con ahorro interno: compra, vende y se endeuda fuera de sus fronteras.

2. Primeros postulantes de la existencia de economías abiertas.

a)-Clásicos y neoclásicos: Adam Smith y David Ricardo ya hablaban de comercio internacional y ventajas comparativas: la idea de que los países se especializan y comercian para aprovechar mejor sus recursos.

(b)-Macroeconomía moderna: En el siglo XX, la macroeconomía pasa de modelos “cerrados” a modelos de economía abierta, destacando el modelo Mundell–Fleming, que incorpora el sector externo, el tipo de cambio y los flujos de capital. Es decir, la economía deja de verse como un sistema aislado y pasa a entenderse como parte de una red global interdependiente

3. Principales variables que definen una economía abierta.

(a)-Comercio exterior (exportaciones e importaciones): Mide cuánto vende y compra el país al resto del mundo. Mientras más peso tengan las exportaciones e importaciones en el PIB, más abierta es la economía.

(b)-Flujos de capital y endeudamiento externo: Incluye préstamos, emisiones de bonos, inversión extranjera directa y de portafolio. Una economía que depende del crédito externo para financiar su gasto público y privado es más vulnerable a cambios en tasas de interés y condiciones financieras internacionales.

(c )-Remesas de emigrantes: Dinero que envían los nacionales residentes en el exterior. Cuando las remesas representan una fracción importante del ingreso de los hogares, el consumo interno depende de la salud económica de los países donde viven esos emigrantes.

(d)-Zonas francas y cadenas globales de valor: Plataformas productivas orientadas a la exportación, muchas veces con insumos importados. Generan empleo y divisas, pero también pueden ser sensibles a cambios en reglas comerciales, costos laborales y decisiones de las empresas matrices y Armadores Navieros.

(e )-Turismo internacional: Ingreso de divisas por visitantes extranjeros. Un país turístico es, por definición, muy expuesto a ciclos globales, crisis sanitarias, conflictos geopolíticos y cambios en preferencias de los viajeros.

(f)-Endeudamiento interno y externo:

  • Interno: deuda en moneda local con bancos y tenedores de bonos nacionales.
  • Externo: deuda en moneda extranjera con organismos internacionales y mercados globales. Un alto endeudamiento externo aumenta la sensibilidad a variaciones en el tipo de cambio y en las tasas de interés internacionales.

(g )-Estructura fiscal regresiva: Sistemas tributarios que cargan más sobre el consumo (ITBIS, impuestos específicos) que sobre la renta y el patrimonio. Una estructura fiscal regresiva limita la capacidad del Estado para ahorrar en épocas buenas y amortiguar choques externos en épocas malas, porque depende de impuestos que caen cuando cae el consumo.

4. Caso República Dominicana (con cifras actualizadas a 2024).

  a)-. Comercio exterior.

Según el Banco Central, en 2024:

  • Exportaciones totales: alrededor de US$13,000 millones (incluye zonas francas, minería, agroindustria y otros).
  • Importaciones totales: cerca de US$25,000 millones, reflejando la alta dependencia de insumos, combustibles y bienes de capital.

NOTA: Esto confirma que el país compra más del doble (192.30%) de lo que vende, una señal clásica de economía abierta y dependiente del exterior.

b)-. Remesas

  • Remesas recibidas en 2024: aproximadamente US$11,200 millones, una cifra récord. (Dato inferido del informe del sector externo del Banco Central, que reporta el comportamiento de la balanza de pagos).

Las remesas equivalen a más del 8% del PIB y sostienen el consumo de cientos de miles de hogares, reforzando la sensibilidad de la economía dominicana a la situación laboral de los dominicanos en EE.UU. y Europa.

c)-. Zonas francas

  • Exportaciones de zonas francas en 2024: alrededor de US$7,900 millones, con crecimiento en dispositivos médicos, textiles y tabaco.

Este sector es uno de los pilares de la economía abierta dominicana, pero depende de cadenas globales de valor y decisiones corporativas tomadas fuera del país.

d)-. Turismo

  • Ingresos por turismo en 2024: cerca de US$10,000 millones.
  • Llegada de turistas: más de 10 millones de visitantes, sumando vía aérea y cruceros. (Cifras derivadas del comportamiento del sector “Hoteles, bares y restaurantes” en el informe del Banco Central). El turismo es una fuente masiva de divisas, pero extremadamente vulnerable a choques externos: pandemias, recesiones globales, conflictos geopolíticos y cambios en preferencias.

e)-. Endeudamiento interno y externo

  • Deuda pública externa: alrededor de US$32,000 millones en 2024.
  • Deuda pública total (interna + externa): supera los US$60,000 millones.
  • Servicio de la deuda: continúa siendo una de las partidas más grandes del gasto público.

La dependencia del financiamiento externo expone al país a cambios en tasas de interés internacionales y condiciones de los mercados financieros.

f)-. Reservas internacionales

  • Reservas internacionales brutas: cerca de US$15,000 millones al cierre de 2024. Estas reservas son el “colchón” que permite enfrentar choques externos y estabilizar el tipo de cambio.

g)-. Estructura fiscal regresiva

El informe fiscal del Banco Central confirma que:

  • Más del 60% de los ingresos tributarios provienen de impuestos indirectos (ITBIS, selectivos, aduanas).
  • Los impuestos directos (renta y patrimonio) tienen menor peso relativo.

Esto limita la capacidad del Estado para ahorrar en épocas de bonanza y amortiguar crisis externas, reforzando la vulnerabilidad estructural del país.

Amigo Lector: Con estas cifras, la República Dominicana se confirma como una economía abierta en todos los sentidos: depende del comercio exterior, del turismo, de las remesas y del financiamiento externo. Esa apertura ha permitido crecimiento acelerado, pero también genera una alta exposición a factores que el país no controla.

5. Modelo de transición hacia una economía más equilibrada (en lenguaje llano)

Aquí es donde puedes ser más propositivo y cercano; propongo un “modelo de transición” en cinco pilares, explicado sin tecnicismos:

a)-. Diversificar la base productiva: Producir más cosas, de mayor valor agregado, y no depender tanto de unos pocos sectores (turismo, zonas francas, minería, remesas y compromisos financieros).

-Claves:

    Impulsar industria ligera y agroindustria moderna.

  • Fomentar servicios basados en conocimiento: software, servicios profesionales, logística, educación superior internacional.
  • Apoyar encadenamientos productivos internos: que el turismo, las zonas francas y la minería compren más insumos nacionales.

b)-. Fortalecer el mercado interno: Que el crecimiento no dependa solo de lo que pasa fuera, sino también de la capacidad de consumo e inversión de los propios dominicanos.

-Claves:

  • Mejorar salarios reales y productividad: educación, capacitación técnica, innovación.
  • Apoyar a las MIPYMES: crédito accesible, simplificación tributaria, formalización gradual.
  • Infraestructura de calidad: transporte, energía, agua, conectividad digital, que reduzca costos y mejore la competitividad interna.

c)-. Reformar la estructura fiscal: Un sistema tributario más progresivo y eficiente, que permita al Estado ahorrar en épocas buenas y proteger en épocas malas.

-Claves:

  • Reducir la regresividad: menos peso en impuestos al consumo, más en renta y patrimonio de mayores ingresos.
  • Combatir la evasión y elusión: tecnología, trazabilidad, simplificación de normas.
  • Crear fondos de estabilización: ahorrar parte de los ingresos extraordinarios (por ejemplo, de minería o turismo) para usarlos cuando lleguen choques externos.

d)-. Gestionar mejor la deuda y el sector externo: No se trata de cerrar la economía, sino de manejar con prudencia la relación con el mundo.

-Claves:

  • Política de endeudamiento responsable: plazos largos, tasas razonables, uso de la deuda para inversión productiva, no solo para gasto corriente.
  • Acuerdos comerciales inteligentes: que abran mercados, pero protejan sectores sensibles y promuevan transferencia de tecnología.
  • Acumulación de reservas internacionales suficientes: para enfrentar crisis cambiarias sin recurrir a ajustes bruscos.

e)-. Instituciones sólidas y planificación de largo plazo: Una economía menos vulnerable necesita reglas claras, instituciones confiables y una visión de país que trascienda ciclos políticos.

-Claves:

  • Planificación estratégica nacional: metas claras en productividad, diversificación, educación y sostenibilidad.
  • Continuidad de políticas clave: evitar que cada cambio de gobierno implique empezar de cero.
  • Transparencia y rendición de cuentas: para que la ciudadanía confíe en el uso de los recursos y apoye las reformas.

Como el Amigo Lector ha podido apreciar, la República Dominicana ha sabido aprovechar las ventajas de ser una economía abierta: ha crecido, se ha integrado al mundo y ha mejorado el nivel de vida de millones de personas. Pero esa misma apertura nos hace vulnerables a decisiones y crisis que se toman lejos de nuestras fronteras. El reto de las próximas décadas no es cerrar la economía, sino equilibrarla: diversificar lo que producimos, fortalecer el mercado interno, reformar la estructura fiscal, manejar con prudencia la deuda y construir instituciones que piensen en el largo plazo. Solo así podremos seguir siendo un país abierto al mundo, pero menos dependiente y más dueño de su propio destino.