Amenazas económicas

Por: Lic. Félix Santana García

[email protected]

 

Mientras la República Dominicana como las demás naciones enfrentan sus problemas vernáculos que a diario se suceden en el plano nacional, estas deben estar pendientes de los hechos  que continuamente se escenifican a nivel internacional y que de una forma u otra afectan sus economías.

Conforme lo expresado en el párrafo anterior el proceso de globalización que desde hace más de diez años vive el mundo hace que los hechos que se originan en un país afecten inmediatamente a las demás naciones.

Desde que el señor Donald Trump asumió la presidencia de los Estados Unidos este imprime un estilo de gestión totalmente diferente al de su  antecedor señor Barak Obama, el cual se ha caracterizado en revisar o tratar de abolir muchas de las conquistas del gobierno de Obama incluyendo su política exterior.

A pesar de que el gobierno anterior de los Estados Unidos alcanzó resultados positivos en la economía, en las relaciones exteriores, en los derechos ciudadanos, en la salud, la educación, entre otros, el señor Trump acaba de nunciar reformas en el sistema impositivo, la salud, en la supervisión y regulación financieros y en los aspectos migratorios, el proteccionismo poniendo en riesgo el comercio internacional, entre otros aspectos.

En lo que respecta  a las relaciones exteriores en los primeros 100 días de su mandato ha tenido algunos encontronazos, bombardeos a Siria, a Afganistán y envió de una embarcación de guerra a las aguas de la península de  Corea a los fines de intimidar al régimen de Corea del Norte debido a las pruebas nucleares que esta última ha venido realizando violando algunos acuerdos internacionales sobre armas de exterminio masivo.

A raíz de lo anterior ya se habla de una tercera guerra que afectaría al resto de naciones del mundo con el agravante  de un sinnúmero de pérdidas de vidas y la desestabilización de las recién restablecidas economías incluyendo la de los mismos EE.UU.

En el plano local son muchas las personas que muestran preocupación sobre la situación que hoy exhibe el mundo porque además de los problemas económicos y financieros se han agregado los problemas políticos y militares.

Una posible conflagración armamentista traería muchos problemas económicos para las naciones que podrían entrar directamente en el conflicto bélico aunque otras naciones podrían beneficiarse del estallido de una guerra mundial.

Inmediatamente afectaría el turismo y aumentaría el éxodo masivo desde las naciones en conflicto, el precio de los commodities se elevaría afectando la producción mundial y el empleo, bajarían las remesas y disminuirían los desembolsos de los préstamos internacionales.

Las personas con posibilidades de perder sus ahorros buscarían la forma de refugiarse en el oro u otros metales preciosos, comprarían bienes raíces y obras preciosas de grandes autores y el resto de su dinero lo mantendrían líquido desbancarizandolo a los fines poder adquirir los bienes y servicios necesarios con facilidad.

Recientemente, el Banco Mundial advirtió la desaceleración de las remesas para toda América Latina y el Caribe ante las expectativas del proteccionismo y sentimientos antiinmigrantes y el gobierno Norteamericano hostil al libre comercio.

Realmente, hay preocupación entre empresarios y público en general si se produjera un conflicto  bélico de impredecibles consecuencias que llevaría a muchas naciones a tener problemas económicos a niveles micro y macro.

En tiempo de guerra muchas naciones podrían beneficiarse ya que obtendrían buenos ingresos debido al aumento de las ventas de armas y materias primas, mientras otras tendrían fuertes apuros económicos y más aquellas donde se desarrollarían los enfrentamientos guerreros.

No es un secreto que hay naciones y empresas que obtendrían pingues beneficios al desarrollar aun más  la  economía de guerra caracterizada por la producción y ventas de productos de consumo masivo.

De manera, que el país no debería esperar que se desarrolle una conflagración bélica para tomar las medidas correspondientes que afectarían su aparato productivo y las personas mantenerse atentas para la toma de decisiones oportunas y adecuadas.

Son muchas las preocupaciones existentes a raíz de los desafíos entre EE.UU. y el gobierno de Corea del Norte que luego podrían convertirse en grandes oportunidades para muchas naciones, por lo tanto el monstruo que hoy se mantiene dormido hay que despertarlo y evitar el efecto sorpresa.

Se podría pensar que los países en conflictos geográficamente se encuentran distantes pero recuérdese que el mundo está globalizado, proceso que ha convertido a las naciones en casi una sola o en un simple vecindario.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *